COMENTARIO A LA CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS
Varias ideas que emanan de la comunión de los santos:
- No se han ido del todo. Desde el comienzo de la humanidad y en muchas culturas, a los difuntos no sólo se les recuerda, sino hay un cierto culto y ritos entorno a ellos.
Ha habido un interés por una relación con el más allá. Ha habido una intuición sobre una posible comunicación con los que han muerto.
En el Antiguo Testamento, en el libro de los Macabeos, "es justo y santo rezar por nuestros hermanos difuntos". NUNCA ESTAMOS TAN CERCA DE LOS SANTOS COMO EN LA COMUNIÓN DE LA EUCARISTÍA. Podemos sentirlos cercanos a nosotros.
No se han ido del todo en nuestro pensamiento, en nuestro corazón.
Pero podemos tener comunicación real a través de la comunión de la misa.
Si hace tiempo que no comulgas, plantéatelo: entrarás en comunión con Dios, con los santos y los seres queridos.
Ello es posible si antes intentas ir viviendo en comunión con Dios y los hermanos. Si no, es una mentira. Ya lo dijimos ayer.
- Podemos ayudarles. Nosotros damos un paso más. Y no pensemos en Cuarto Milenio, sino de una manera natural ofrecemos misas por nuestros seres queridos. ¿Por qué? ¿Para qué? sabemos de la comunión de los santos. Podemos ayudarles...
Ayer hablábamos de internet como una imagen de la Iglesia.
Hablábamos de la comunión de los santos, como la comunicación de los bienes espirituales de las personas santas entre todos los cristianos.
Esa comunión de los santos también se aplica a nuestros hermanos difuntos.
La iglesia es madre y piensa siempre en todo.
Todo lo que hacemos los ayuda, si es con Amor. El amor es la moneda de cambio en el cielo.
Los ayudamos porque por la entrega de un sólo hombre (2ª lectura). (entrega pura). Sólo el calor derrite el hielo. Por la desobediencia de uno, todos se convertirán en justos. Ahí está la clave. En Jesús, siempre en Jesús. Ayer veíamos, aunque no comentábamos, en el texto de Apocalipsis que venía una multitud inmensa con vestiduras blancas lavadas en la sangre del Cordero.
Por último, el evangelio enternece. Señor si hubieras estado aquí, no hubiera muerto mi hermano. Esa es la petición de todas las personas. No queremos la muerte. La muerte es el sinsentido. Queremos la vida. Amamos la vida. Y Dios también. ¿Por qué entonces la muerte? Es un paso, una puerta.
Segunda afirmación de Marta: pero sé que todo lo que pidas a Dios, él te lo concederá: y eso pedimos nosotros ahora. La Iglesia ofrece indulgencia plenaria para una persona del 1 al 8 visitando devotamente el cementerio o orando mentalmente por ellos.
Afianzamos nuestra esperanza en la afirmación de Jesús: TU HERMANO RESUCITARÁ.
Creemos en la resurrección por esto: por la afirmación del maestro. Resurrección de la carne, decimos en el Credo, no del alma.
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